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Noticias Carlos Ruiz Zafón

En la Barcelona de Ruiz Zafón
15-11-2011
El jueves sale a la venta «El prisionero del cielo», tercer título de la tetralogía que inauguró hace una década «La sombra del viento»

«Siempre he sabido que algún día volvería a estas calles para contar la historia del hombre que perdió el alma y el nombre entre las sombras de aquella Barcelona sumergida en el turbio sueño de un tiempo de cenizas y silencio. Son páginas escritas con fuego al amparo de la ciudad de los malditos, palabras grabadas en la memoria de aquel que regresó de entre los muertos con una promesa clavada en el corazón…».

Carlos Ruiz Zafón retorna con «El prisionero del cielo» al Cementerio de los Libros Olvidados y traza los puntos cardinales de una historia que va de mar a montaña, con parada y fonda en el barrio del Raval, el Barrio Gótico; desde Montjuïc —con su cementerio y el castillo militar— a la playa del Somorrostro: entre sus chabolas bailó Carmen Amaya y ahora danzan los turistas de la Barcelona postolímpica.

«El prisionero del cielo» arranca la Navidad de 1957, tiempos, todavía, de una posguerra que sigue mirando hacia atrás con ira. Las sombras del pasado llaman a la puerta de la librería de la calle de Santa Ana para revelar muchas incógnitas de «La sombra del viento» y «El juego del ángel», los dos libros firmados, respectivamente, por los escritores malditos Julián Carax y David Martín. Un individuo de caminar renqueante inquiere sobre Fermín Romero de Torres, que ayuda a los Sempere en la librería. El extraño adquiere una costosa edición de «El conde de Montecristo» y se la dedica al gran protagonista de esta historia «que regresó de entre los muertos…». ¿De dónde venía Fermín cuando Daniel lo encontró como un mendigo bajo los soportales de la plaza Real?

Tantas «barcelonas» como miradas

La Barcelona de Ruiz Zafón es escenario y personaje: «Mi ambición no es retratarla de un modo realista» subraya siempre el escritor. Hay tantas «barcelonas» como miradas. Su mirada captura la esencia que hace especialmente brumosa la ciudad. Entronca con experiencias vividas y/o sentidas, aliñadas con la locuaz ironía de Fermín, personaje que, según propia confesión, ocupa una cuarta parte de su imaginario.

Decía Nietzsche que sólo donde hay sepulcros hay resurrecciones. Julián Carax y David Martín resucitan en el Cementerio de los Libros Olvidados que custodia Isaac Monfort en la calle del Arco del Teatro. Como autor de la «Guía de la Barcelona de Carlos Ruiz Zafón» volveré a esa Rambla apesadumbrada por la luz donde transitan siluetas huidizas que, a veces, van a morir en el café de la Ópera.

«El prisionero del cielo» sale a la calle para revelar el origen y destino de los personajes de «La sombra del viento» y las presencias —angélicas o malignas— que dejan mensajes entre las lápidas. En los restaurantes del Raval y la gótica biblioteca de la calle Hospital, los personajes de Ruiz Zafón cartografían el mapa definitivo de la serie más universal de nuestra crónica literaria. Su emblema, el símbolo gaudiniano de la escalera de caracol, conforma una trama cíclica. Metidos en el laberinto —todos los caminos conducen al Cementerio de los Libros Olvidados— millones de lectores, impacientes, darán un paso más hacia un desenlace que se intuye próximo.

Noticia publicada en: http://www.abc.es

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"El éxito llegó por esa sabiduría a la hora de llevar mitos clásicos a una interpretación modernizada"
14-11-2011
Llegan tres capítulos de la última novela de Carlos Ruiz Zafón. Dice, un mini prólogo, que este libro forma parte del universo literario del Cementerio de Los Libros Olvidados. Está novela comparte, pues, con La Sombra del Viento, personajes y lugares, y por lo que se ve en los tres primeros capítulos, cierto tono, cierto estilo, cierta forma.

Recuerdo la emoción de aquella novela, y cómo, con el tiempo fue convirtiéndose en el éxito que fue. Y es que no hay mejor crítica que el boca oreja que dicen que persiguen los editores y con el que sueñan los autores. Yo no me cansaba de recomendarlo y años después todavía alguien me decía “¿No has leído “La sombra del viento”? Ninguna promoción sustituye a ese fenómeno. Recuerdo que me encontré con Carlos Ruiz Zafón en la Feria del Libro de Madrid, sentado en un banco, tranquilamente, al sol de El Retiro, supongo que sin imaginarse lo que se le venía encima, a él, que había publicado ya, creo, siete novelas.

Yo creo que el éxito le llegó por esa sabiduría a la hora de llevar los mitos clásicos a una interpretación modernizada. Así se hicieron Harry Potter y tantos otros.

En el primer capítulo, en una vieja librería, Daniel y su padre tratan de vender, para sobrevivir. Ya avisa Zafón (o perdón, Fermín) que la literatura le pertenece a las mujeres, y el padre sale a buscar algo que atraiga compradores, algo para animar el escaparate, por una Barcelona del 57 en donde acaba de tocar Louis Armstrong. Quedarse solo en la librería Daniel ya anticipa, ya remueve, y es al final del segundo capítulo cuando se oye la puerta y sabemos que algo ha empezado a ocurrir (no sólo que se casa Fermín): un hombre misterioso compra el libro más caro de la librería, una antigua edición de El Conde de Montecristo. Y encima deja en depósito una cantidad sustanciosa para aquella época. Y un encargo: llevarle el libro a quien figura en la misteriosa dedicatoria: “Para Fermín Romero de Torres, que regresó de entre los muertos y tiene la llave del futuro”.

Ya está todo, en tres páginas: pobreza, libros viejos, misterio, el regreso de entre los muertos y la llave del futuro. Habrá que leerse el libro, por supuesto, y decirle a todo el mundo que te gusta, si te gusta, y en estos tiempos de piratería que funcione de nuevo la mejor de las críticas.

Esperaremos. Algo se adivina.

Noticia publicada en: http://blogs.antena3.com/tiempodesilencio

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"Mis personajes saben que escribo para mi mujer"
14-11-2011
Carlos Ruiz Zafón vive y trabaja en Los Ángeles, en una ciudad en la que afirma que se encuentra muy cómodo. Y tiene dos hábitats: su domicilio particular, que denomina "la dragonera", donde vive con su mujer y que no le gusta mostrar públicamente, y su estudio, un amplio piso en Beverlly Hills. Xavier Cervera

Carlos Ruiz Zafón, el escritor español vivo con más lectores en todo el mundo, publica el 17 de noviembre El prisionero del cielo (editorial Planeta). Esta nueva novela es la tercera de la serie de cuatro que tiene como hilo conductor el Cementerio de los Libros Olvidados, un misterioso y barroco espacio en los subterráneos de la vieja Barcelona que ya acompaña en el olimpo de lugares literarios míticos al París apache de Eugenio Sue, el castillo de If de Alejandro Dumas, la Zenda de Anthony Hope o Macondo. La tirada inicial de un millón de ejemplares se suma a los más de 25 millones en circulación por cincuenta países de las dos entregas anteriores, La sombra del viento y El juego del ángel.

Se cumple, precisamente, este año un decenio de la aparición de la novela que marcó un punto de inflexión en su vida. Carlos Ruiz Zafón (Barcelona, 1964) inició su trayectoria literaria en 1992 con El príncipe de la niebla, novela juvenil a la que siguieron otras tres que, si bien le proporcionaron numerosos lectores y cierta estabilidad económica, no le dieron visibilidad literaria. La sombra del viento, su primera novela para adultos, le proyectó internacionalmente en pocos años a un nivel desconocido para autores peninsulares.

El escritor, sin embargo, no considera que este proceso le haya cambiado personalmente, “ni mi modo de trabajar o de entender las cosas –dice–. Yo llevo dedicado a esto ya unos 20 años, y para mí siempre ha sido un camino progresivo. Uno va dando pequeños pasos y, al cabo del tiempo, empieza a ver la distancia recorrida. Lo que más ha cambiado es la percepción que otras personas pueden tener de mí o el modo en que a veces se sienten llamados a reaccionar, sea positiva o negativamente, pero fuera de eso, yo soy la misma persona que era, algo más cascado y, espero, algo más experimentado”.

(...)

Noticia publicada en: www.lavanguardia.com

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